MODULO 7 – AUTORIZACIÓN JUDICIAL Y DISPENSA

MODULO 7 – AUTORIZACIÓN JUDICIAL Y DISPENSA

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AUTORIZACIÓN JUDICIAL Y DISPENSA

1 GENERALIDADES:

La autorización judicial se enmarca en lo dispuesto en el art. 470 del Código de Familia, el cual establece que cuando se precise autorización judicial, presentará solicitud escrita ante el Juez Instructor Familiar (debería decir Juez de Instrucción de Familia).

Encontramos esta disposición muy acertada, pues se inspira en mitivos de interés social, ya sea tratándose de menores o de mayores. En cuanto a estos últimos se trata de proteger intereses de personas que aún no tienen el suficiente disernimiento para regir su vida y sus bienes. En estos casos el juez debe velar exclusivamente sus intereses y autorizar el acto personal o disposición de sus bienes, únicamente cuando sea estgrictamente necesario y no les perjudique.

2 ACTOS QUE NECESITAN AUTORIZACIÓN JUDICIAL:

Art. 1040 del Código Civil: “El heredero con beneficio de inventario, no puede vender los bienes de la sucesión, sean inmuebles o muebles corporales o incorporales, sino mediante autorización judicial. La venta debe hacerse en pública subasta previa tasación”.

a) Art. 1184.- El padre o el tutor no pueden aceptar legados sujetos a cargas y condiciones, a menos que así convenga al interés del incapaz y el juez conceda autorización. Si los padres o el tutor no quieren o no pueden aceptar o renunciar un legado, lo declararán así al juez, procediendo en todo en la forma prevista para el Código de Familia. Este Código, en su art. 266, segunda parte, dispone: “Tampoco se puede renunciar a herencias, aceptar donaciones o legados sujetos a cargas y condiciones, concertar divisiones y particiones, contraer préstamos, celebrar arrendamientos o contratos de anticresis por más de tres años, recibir la renta anticipada por más de un año, ni realizar otros actos que excedan los límites de la administración ordinaria, sino cuando así convenga al interés del hijo y el juez conceda autorización”. En la tercera parte añade: “asimismo, no se podrá transigir, someter a compromisos arbitrales, ni formular desistimientos en juicio a nombre de menores, sobre intereses de ellos, sino es con autorización judicial”.

b) Art. 1250 del Código Civil: “Si todos los coherederos están presentes y son capaces, pueden dividir la herencia en la forma que vean conveniente. Si entre los coherederos hay incapaces, sus representantes pueden concertar por ellos la división cuando ésta sea favorable a sus representados y si el juez concede la autorización la autorización prevista por el Código de Familia”.

c) Art. 1375 del Código Civil: “Los bienes de los incapaces y de los ausentes, en tanto que su posesión de haya deferido solo provisionalmente, no pueden ser hipotecados sino por los motivos y en la forma que establece la ley o en virtud de resolución judicial”.

d) Art. 266 del Código de Familia: “No se puede enajenar o gravar con derechos reales los bienes muebles e inmuebles del hijo, sino cuando hay necesidad y utilidad comprobadas, con autorización judicial”.

e) Art. 53 del Código de Familia: En menor de edad, se entiende la mujer de 14 años y el varón de 16, no pueden casarse sin el asentimiento de su padre y de su madre. En caso de discordia decide el juez. En defecto de los padres el permiso lo da el tutor. Cuando los padres o el tutor le niegan el permiso, este puede recurrir al juez para que se lo conceda. Aquellos pueden exponer los motivos graves por los que no dan el asentimiento.

f) Art. 266, última parte del Código de Familia: “La autorización del juez será especial para cada caso y se acordará con arreglo a lo previsto en la sección II, capítulo VIII, título II, libro IV del presente Código, salvo el caso del desistimiento en juicio, en que bastará la autorización del juez que conoce la causa, con dictamen del fiscal”.

El interés que contempla esta disposición es fundamentalmente el interés del menor, ya que el padre aparece sólo como un reflejo del primero.

Por lo demás, se trata de la aplicación de la representación necesaria, estrecha que liga a los padres, para con sus hijos, que deriva de la patria potestad.

En el proceso de autorización judicial, se trata de una materia en la que reviste especial importancia la conciencia del juez, antes de conceder la autorización judicial, este debe estar persuadido de que se trata de una operación conveniente y razonable para el menor. Y tal corrección puede ser alcanzada, sin necesidad de realizar una pericia, cuyo costo a veces elevado, gravita negativamente en los intereses del menor que se justan de amparar.

3 PROCEDIMIENTO

Se trata de un procedimiento especial según la Sección II, Cap. VIII, Título II del Libro IV del Código de familia (arts 470 a 472) el competente para conocer es el Juez de Instrucción de Familia.

Los padres, tutores, los mismos menores y los organismos encargados del cuidado de los menores, quienes están legitimados activamente, presentarán la solicitud de autorización judicial ante el Juez de Instrucción de Familia. El art. 470 del Código de Familia dice que si se trata de actos de disposición o de imposición de Derechos reales, se comprobará sumariamente la necesidad y utilidad; sin embargo, creemos que si se trata de una autorización para que un menor contraiga matrimonio, también debe comprobarse sumariamente la necesidad.

En los casos que sea necesario correr en traslado la demanda, como la autorización del matrimonio, se le dará el trámite sumario. Después de escuchar la opinión fiscal, así como considerar el informe técnico social, dictará auto motivado, concediendo o negando la autorización judicial, según mejor convenga al interés del incapaz.

Debe tenerse en cuenta que la autorización será especial para cada caso art. 266 última parte).

En caso de que el menor hubiere cumplido 16 años debe ser consultado. Si se tratara de autorización de venta se sacarán lo bienes a remates después de concluido el trámite (art. 470 del C. De F.).

El auto que conceda la autorización, de oficio se elevará en revisión a la Corte Supeior del distrito y no será ejecutado mientras no se reciba la aprobación.

4 CONSECUENCIA DE LA FALTA DE AUTORIZACIÓN

La consecuencia inmediata de la falta de autorización judicial para realizar los actos que requieren autorización judicial, es la anulación; así se desprende de los arts. 80 y 273 del Código de Familia.

II. DISPENSA

1 CONCEPTO Y GENERALIDADES.

La enciclopedia OMEBA define a la dispensa como la relajación de la ley en un caso especial. Por virtud de la dispensa, así pues no se aplica la norma jurídica a una hipótesis que verdaderamente dentro de su ámbito de validez y vigencia, y por ende el acto u omisión contrarios a la ley, ilícitos para cualquiera, dejan de serlo para el beneficiario de la “dispensa”.

Importa distinguir la dispensa “stricto sensu”, la única que crea institutos más o menos similares, la excusa, la licencia, el privilegio, el indulto, el perdón.

El privilegio y la dispensa constituyen realmente una excepción a la ley, pero la dispensa sólo es negativa, por ella solo ocurre, que el súbdito se ve libre de la norma en algún caso; mientras que el privilegio engendra a favor del privilegiado, un positivo derecho particular, que se puede esgrimir contra el derecho común.

En cuanto al indulto, el perdón judicial o del superior, solo exime de las penas añejas a una ley violada y únicamente en sentido lato pueden calificarse de dispensas.

La dispensa es un reto jurisdiccional, como que implica desatar el vínculo de la ley, y de jurisdicción voluntaria. No hay un derecho a la dispensa; el superior la concede como una gracia o la deniega.

Normalmente la dispensa se pide, en principio, sin embargo nada obstaculiza que el superior la otorgue, “motu propio” Tampoco hay óbice para que la solicitud la formule no el interesado mismo a su mandatario, sino un tercero que oficie como gestor espontáneo.

La dispensa puede ser expresa tanto por acto escrito como oral, o tácita como por ejemplo si el superior manda a alguien un acto legalmente vedado. Lo normal empero será la dispensa expresa y concedida por escrito.

Las leyes han fijado desde el derecho antiguo hasta nuestros días, edades mínimas para contraer matrimonio. En Roma se tenía en cuenta el comienzo de la pubertad, esto es que el periodo de la capacidad física para procrear comenzaba en la mujer a la edad de doce años. Para el hombre si bien en un principio se requería un examen determinante de la aptitud de procreación, se determino por establecer una edad fija, es de catorce años en la época de Justiniano. Las mismas edades establecieron en el D. Canónico a partir del concilio de Trento y las Partidas en el D. Español.

Al establecer el límite de edad para contraer matrimonio, el legislador sostiene que el matrimonio no consiste solamente en la posibilidad de procrear, sino que supone una serie de responsabilidades y una conducta de cada cónyuge frente al otro y de ambos frente a los hijos y a la sociedad que difícilmente puede darse en edad tan temprana, como la establecida por la ley.

2 VALIDEZ Y LICITUD.

Tres elementos se requieren para la validez de la dispensa:

a) Competencia de quien la otorga, siempre.

b) Justa causa cuando se dispensa por potestad delegada.

c) Voluntad del dispensante.

d) Desde luego la dispensa debe emanar de autoridad competente, sea por derecho propio, sea por delegación legal o personal. El defecto en tal sentido anula el acto.

e) Solo cuando realmente se dan circunstancias que justifiquen la solicitud de dispensa, es que el juzgador puede dar curso a la demanda, no se dispensa por derecho propio, sino en aplicación del art. 473 del C. De Familia.

f) La potestad que tiene el Juez Instructor de Familia para otorgar la dispensa proviene de la norma legal precedentemente señalada.

3 CASOS DE DISPENSA EN NUESTRA LEGISLACIÓN

Los actos que pueden dispensarse de cumplir los requisitos establecidos por la misma norma jurídica, los encontramos en los arts. 44, 48, 49, 51 y 52. Todos se refieren a la dispensa para contraer matrimonio. El primero a la edad mínima de los contrayentes, es decir, 14 años para las mujeres y 16 para los varones, es decir, si no han cumplido esta edad que es mínima y concurren motivos graves como el embarazo, los menores o sus representantes, podrán pedir al juez se les dispense de la edad; con esa dispensa podrán casarse. Aquí no es suficiente el permiso de los padres como cuando son menores de edad pero mayores de las edades mínimas para casarse. La o las personas que se casen sin esta edad y sin la correspondiente dispensa, se exponen a que el matrimonio sea anulado, sin embargo ya no puede ser impugnado cuando ha transcurrido un mes desde que se llegó a la edad requerida o cuando la mujer sin tener esa edad ha concebido (art. 81 C.F.).

El art. 48 se refiere a la prohibición de contraer matrimonio entre afines en línea directa en todos los grados. Esta prohibición subsiste aún en caso de invalidez del matrimonio que producía la afinidad, salvo la dispensa judicial que puede ser dada por motivos atendibles. El art. En examen nos da a entender que la dispensa se da cuando el matrimonio ha sido invalidado, no antes. Este impedimento se da entre suegro y nuera, suegra y yerno, padrastro e hijastra o hijastro y madrastra.

De las prohibiciones para contraer matrimonio por causa del parentesco adoptivo o civil que establece el art. 49 del Código de Familia, se puede conceder dispensa por causas graves, entre los hijos adoptivos de una misma persona y entre el adoptado y los hijos que pudiera tener el adoptante, o sea, entre hermanos adoptivos o la persona que es adoptada y los hijos de la persona que lo adopta.

El art. 51 se refiere a la prohibición de contraer matrimonio entre el tutor, sus parientes en línea directa hasta el infinito, colateral hasta el cuarto grado afín hasta el segundo, con la persona sujeta a la tutela. Esto mientras dure el ejercicio del cargo y hasta que las cuentas de la gestión estén judicialmente aprobadas, salvo dispensa judicial.

Esta prohibición, más que por moralidad como las anteriores, se hace por precautelar los bienes del tutelado.

La prohibición del art. 52 está referido a la mujer viuda, divorciada o cuyo matrimonio sea invalidado. A ella le está vedado casarse hasta después de trescientos días de sucedido cualesquiera de los hechos mencionados, es decir, de la muerte del marido, del decreto de separación personal de los esposos o de la ejecutoria de la sentencia de anulabilidad. Esta prohibición se establece tanto por moralidad, como por seguridad en la filiación de los hijos.

4 PROCEDIMIENTO

Se trata de un procedimiento especial según la Sección III, Cap. VIII, Título II del Libro IV del Código de familia (arts 473). El competente es el juez de instrucción de Familia

Están legitimados para pedir la dispensa los padres, el menor, mediante un tutor personalmente en casos excepcionales. Pedido que el Juez debe analizar cuidadosamente, y en casos de fuerza mayor, velando siempre por el interés del menor, otorgará la lo pedido. En cual caso la solicitud debe hacerse adjuntando prueba documental, testifical que acredite o justifique la demanda.

Si la dispensa la pide un menor, se hará conocer a sus padres. En cualquier caso, si fuera necesario se abrirá un plazo probatorio de 8 días, prorrogables a 15.

Concluido este y después de escuchar la opinión verbal del representante del ministerio Público, el juez se pronunciará. La resolución que niegue la dispensa es apelable Ante El Juez de Partido de Familia.

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Comentarios

  1. excelente modulo, soy recien egresado de la Facultad y me ayudo bastante a momento de pedir una autorizacion judicial de venta de bien mueble para un pariente.